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viernes, 30 de diciembre de 2016

Qué pasa si no pagamos la deuda de nuestra tarjeta de crédito

Disponer de tarjeta de crédito y utilizarla para pagar todo aquello que se nos antoje resulta muy tentador ya que inicialmente el dinero no sale de nuestros bolsillos. No obstante, comprar con tarjeta de crédito implica hacer uso de un préstamo que estamos obligados a devolver y si no hacemos frente a los cargos correspondientes a fin de mes, nuestra economía familiar se puede ver seriamente penalizada.

Deuda de unatarjeta de crédito

La realidad es que hacer un uso excesivo de la tarjeta de crédito puede conllevar que nuestro endeudamiento aumente hasta niveles que realmente no podamos asumir (o pagar).

Qué pasa si no pagamos las cuotas de la tarjeta de crédito


Cuando esto ocurre, nuestro banco lo primero que hará será cancelar nuestra tarjeta de crédito y exigirnos que paguemos las cantidades que debemos más, lógicamente, los intereses de demora que en alguna tarjetas superan el 30%.

Cuando el impago se trata de algo puntual y hacemos frente a los pagos que debemos, el banco normalmente volverá a reactivar nuestra tarjeta y todo quedará olvidado.

Si no tenemos forma de hacer frente al pago de nuestra deuda, lo más recomendable es que hablemos con nuestro banco y e intentar negociar un plan de pagos que podamos asumir.

Si nuestra situación de impago se prolonga en el tiempo, el banco terminará por declarar vencida la deuda y exigible la cantidad pendiente de pago, incluyendo en este importe la deuda principal, los intereses de demora y las comisiones que resulten pertinentes.

Llegado este punto, si todavía nos es imposible hacer frente al pago total de la deuda, el banco iniciará una reclamación judicial para poder recuperar su dinero.

El proceso puede terminar con el embargo de nuestros bienes y con nuestro nombre en el registro de morosos (RAI y/o ASNEF), lo que implica que ninguna entidad nos dará nuevos préstamos.

Lo que todo el mundo debe tener meridianamente claro es que una buena tarjeta de crédito de pago a fin de mes, que incluso en algunos casos puede llegar a devolvernos un porcentaje de las compra realizada, casi nunca va a ser una buena opción para aplazar los pagos de aquello que compramos. Si necesitamos comprar a crédito, lo mejor es acudir a otras opciones de financiación mucho menos costosas a nivel de intereses que una tarjeta de crédito.

Financiar nuestras compras con una tarjeta de crédito suele salir muy caro, solo debemos utilizarlas si realmente necesitamos pagar una compra excepcional y siempre que no podamos acceder a otras alternativas de financiación de menor coste.

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