Una cuenta de valores es algo muy parecido a una cuenta corriente, pero con la diferencia de que mientras en una cuenta corriente tenemos dinero, en una cuenta de valores lo que tenemos son acciones. Con una cuenta de valores podremos operar e invertir en el Mercado Continuo español y en las Bolsas Internacionales más importantes, así como operar con fondos y subscribir OPVs (Ofertas Públicas de Venta). En la cuenta de valores depositaremos los títulos en los que hemos decidido invertir, encargándose el banco de custodiarlos, administrarlos en beneficio nuestro y devolverlos en caso de que los reclamemos.
Lo normal es que toda cuenta de valores esté asociada a una cuenta corriente. De dicha cuenta es de la que el banco sacará el dinero cuando el inversor da una orden de compra de acciones, e igualmente, será en dicha cuenta en la que se ingresarán los resultados de una venta de acciones, así como los dividendos producidos por las mismas.

