Inversión y financiación recomienda

miércoles, 1 de agosto de 2018

Métodos de financiación alternativos (para particulares y empresas)

Desde hace unos años los bancos son reacios a conceder créditos y los requisitos para conseguir financiación son cada vez más exigentes, es por eso que consumidores, autónomos y pequeñas empresas se ven obligados, en muchos casos, a buscar métodos de financiación alternativos que les permitan obtener la liquidez necesaria para así poder hacer frente a las inversiones y los gastos extra que hayan decido acometer.


Lo cierto es que existen diversos métodos alternativos para conseguir dinero, todos ellos tienen diferentes ventajas e inconvenientes pero, en un momento dado, pueden ser realmente de utilidad si tenemos necesidad de hacer frente a algún pago ineludible. En este artículo pretendemos hablaros de algunos de estos métodos de financiación alternativos.

Financiación alternativa para particulares


Lo normal es que utilizando métodos de financiación alternativos no se pueda acceder a cantidades superiores a los 12.000 euros (2 millones de las antiguas pesetas). En caso de necesitar más dinero y si no encontramos ningún banco que nos conceda el crédito deseado, lo normal es tener que acudir a algún conocido que quiera y disponga de dinero para prestarnos.

Estas son algunas de las formas existentes para conseguir dinero sin necesidad de acudir a un banco.

Pedir ayuda a un amigo o familiar: obviamente deberemos acudir a alguien que sepamos que dispone de ese dinero y con el que tengamos una gran confianza. Para el que necesita el dinero es la mejor opción ya que este tipo de préstamos normalmente se pactan sin intereses y el plazo para su devolución, si nuestro familiar no llega a necesitar el dinero, será bastante largo. En estos casos, para tranquilidad de tanto el que lo solicita como el que lo presta, resulta aconsejable firmar un contrato de préstamo entre particulares.

Solicitar un adelanto de nuestra nómina: si tenemos un trabajo estable podemos hablar con el departamento de recursos humanos de nuestra empresa y solicitar un anticipo a cuenta de nuestras futuras nóminas.

Abrir una cuenta en un banco: existen bancos que ofrecen créditos al consumo a sus nuevos clientes. Lo más probable es que nos exijan domiciliar la nómina. La cuantía de estos créditos suele ser de un máximo de tres nóminas.

Buscar un avalista: los bancos no suelen poner problemas en conceder créditos cuando se cuenta con un buen avalista que respalde la posibilidad de impago.

Créditos rápidos: es la opción más utilizada cuando un banco no quiere concedernos un crédito y necesitamos más de 3.000 euros. Los préstamos de este tipo se caracterizan por concederse en menos de 24 horas sin que sea necesario cumplir con demasiados requisitos (generalmente basta con tener una nómina). El problema es que los intereses a pagar son bastante altos.

Microcréditos: son una forma particular de crédito rápido. Se denominan microcréditos porque las cantidades prestadas no suelen superar los 600 euros. Si una empresa nos ha concedido un crédito de este tipo con anterioridad, en muchos casos podremos hacer efectivo un nuevo préstamo con solo solicitarlo a través de nuestro teléfono móvil.

Acudir a anuncios clasificados financieros: muchos portales de anuncios clasificados disponen de sección financiera, sección en la que podremos encontrar empresas y personas que se dedican a prestar dinero. Existen numerosos portales de este tipo a nivel internacional.

Créditos sociales: existen entidades sin ánimo de lucro que conceden créditos a bajo interés o interés cero a personas que se encuentran en riesgo de exclusión social. Desde luego lo mejor es no verse nunca en tal situación.

Utilizar una tarjeta de crédito: las tarjetas de crédito nos permiten realizar compras y posteriormente aplazar su pago. También es posible sacar dinero a crédito en los cajeros. Su principal problema es que al tratarse de una forma de crédito muy accesible, la cuantía de dicho crédito puede crecer muy rápidamente, al igual que los intereses a pagar que suelen ser muy altos. Nosotros no recomendamos este método de financiación.

Métodos de financiación empresarial alternativos


Anteriormente hemos hablado de algunos métodos de financiación alternativos a los que pueden acudir tanto consumidores como empresas. No obstante, aunque sea simplemente para mencionarlos, queremos hacernos eco también de determinados métodos de financiación puramente empresarial.

Primero señalar que los medios de financiación tradicionales de cualquier tipo de inversión o gasto empresarial son los recursos propios, los créditos bancarios y las subvenciones.

No obstante, debido a las restricciones que actualmente aplican en la concesión de créditos los instrumentos tradicionales de financiación empresarial, las empresas se ven en la tesitura de acudir a otros métodos alternativos de financiación como son los préstamos participativos, el capital riesgo, los créditos ICO, los préstamos concedidos por sociedades de garantía recíproca y los llamados Business Angels (inversores individuales que aportan su capital a empresas de reciente creación, comúnmente a cambio de una participación accionarial).

En nuestra opinión, los métodos de financiación empresarial alternativos que ofrecen mejores posibilidades y que son más aconsejables para las empresas son los créditos ICO, los préstamos concedidos por sociedades de garantía recíproca, las entidades públicas de capital riesgo y los préstamos participativos.

0 comentarios:

Otras opciones de créditos, préstamos e inversión